lunes 8 de febrero de 2010


En aquella época te podías curar o no curar, pero lo que estaba claro esque todo el mundo pasaba por lo mismo.



Esperemos que la medicina avance tanto que pueda curar la estupidez.

jueves 4 de febrero de 2010

Una noche nublada, como mis pensamientos.
Unas gotas de agua fría me hacen volver a la realidad, como las palabras que salen por la boca de una madre.
Sonidos lejanos perdidos entre este mar de hormigón, tenues pero constantes.
La noche cae, las espesas nubes tapan una luna redonda, la gente duerme...y mi cabeza despierta, una noche más.
Me siento agusto, incluso contento, y mientras veo edificios a mi alrededor me pregunto PORQUÉ?!
¿porqué la gente acepta la vida que les dan? ¿porqué solo consumen y no producen?
¿Porqué no despiertan de un sueño enlatado?
Compran felicidad con hipotecas y pagan sueños con la tarjeta de crédito. Creen saber diferenciar una verdad de una mentira cuando su vida entera es una gran mentira que les dicen que es cierta...¿porqué?

Todos, desde pequeños, somos inocentes pero a medida que cada uno crece va creyéndose su propia verdad, en ocasiones envenenada, y se limitan a seguirla sin preguntarse si hay más cosas de las que pueden ver. La gente mira, pero pocos ven. Y a los que ven se empeñan en intentar vendarles los ojos...

Empiezo a notar el viento acariciándome la nuca, la ropa ya mojada y la humedad arañándome los huesos...creo que esta noche de reflexión debe trasladarse a la cama y esperar a que el sueño llegue al ritmo de alguna canción del itunes.

Hay...las multinacionales...con ellas discutiré otra noche...

martes 19 de enero de 2010

Cuidado, un fumador en tu azotea!





Cariño, me subo a tender la ropa...

lunes 18 de enero de 2010

Conociendo conocidos desconocidos.


Pasan y pasan las horas a escasos centímetros de mi, rozándome.
Los colores se funden creando notas musicales, olores, sabores, sensaciones, sentimientos, reflexiones...
Momentos únicos producto de la decadencia de la mente.
Caras, gestos y conversaciones enfrascadas en una sola mirada.
Gente, personas, multitud de historias diferentes y otras tantas idénticas entre ellas.
Las más interesantes? las diferentes, por muy buenas o malas que puedan ser, al menos serán siempre diferentes...
Ten invito a una visita guiada por dentro de mi cabeza, quieres conocerme? puede que yo a ti no, o puede que sí, dependerá de tu historia.
Adéntrate sin miedo, es un lugar triste pero acojedor y hasta puede llegar a resultar agradable si consigues hacerte un hueco en el. En él solo encontraras depósitos de ideas, recuerdos amontonados y algunas tuberías víctimas del óxido...

Estás invitad@.

Bostezos a tiempo parcial para una vida que se ha de vivir a jornada completa.
Palabras difuminadas mezclándose con las luces de una ciudad viva a todas horas.
Noches infinitas con fecha de caducidad en forma de rayos de sol y pensamientos tan demenciales que rozan con la normalidad.
Y con una tranquilidad pasmosa la gente se enfrenta a su día a día mientras yo termino mi día con el sol dándome las buenas noches...

Sientate, no tengas prisa, disfruta del momento...esto es ciudad maravilla.

miércoles 13 de enero de 2010


Como los árboles de hoja caduca al llegar el otoño arrojan sus hojas al suelo formando una alfombra de tonos cálidos, a mi cada noche se me caen al suelo mis sentimientos y mis des-propósitos del día ya terminado que, a diferencia de ese manto de hojas, revientan contra el suelo como cristales... al menos se que nadie me los pisará y si alguien osa hacerlo de rojo se teñirá su prepotencia.
Mis noches son el otoño y mis madrugadas el invierno...esperando a que vuelva a amanecer para poder notar un calor apacible propio de un sol veraniego.

domingo 10 de enero de 2010


Una noche de 'esas' se acerca estrepitosamente estampándose en mi cabeza.
Recuerdos, sentimientos, momentos...voy saltando de una etapa a otra de mi vida como si de una carrera de obstáculos se tratase, solo que me voy tropezando en cada uno de ellos.
Nunca me quedaré en el suelo esperando a que alguien me levante, pues ya no espero nada de nadie.
Desvaríos y más recuerdos siguen pasando por delante de mi y hasta parece que pueda acariciarlos por un instante genial que no quiero que acabe pero...pasan aun más rápido que la vida misma.
Ya he perdido todos mis sentidos; pues la vista no me alcanza para ver a mi semejante. Con el oído no puedo escuchar otra cosa que malas noticias. Con el gusto no soy capaz de saborear las cosas buenas. Con el olfato no me es suficiente para rastrear a nadie, y con el tacto no logro sentir al tocar esos bonitos recuerdos que tan fugaces pasan por delante de mi escapándose en el tiempo una vez más...hasta la próxima.
Como estrellas fugaces veo pasar la gente por mi vida, algunas con más luz que otras, pero al fin y al cabo todas terminan por desaparecer y seguir su curso.
Como un observador de personas que no puedo apartar la mirada cuando veo cosas que no me gustan...quedándose grabadas como cicatrices.
Me siento tan extraño... como si fuera en plena calle andando hacia detrás mientras una marea inmensa de gente camina descontrolada, con prisas y agovios, empujones y hasta insultos recíprocos, hacia mi.
Huir no es una solución factible, siempre hay que luchar de una manera u otra, aunque a veces el mejor ataque es una buena defensa, o eso dicen. Mi ataque es la paciencia, mi defensa mi mente.
¿Mi mayor miedo? El futuro. Ese que ya empieza a ser presente y te enseña los dientes.
¿Que debo hacer? Coger un par de alas para poder volar directo a la felicidad.
Me siento vacío, y como si no me fuera suficiente, me empapo aun más de un vacío demasiado visceral a cada día que ven mis ojos fluir como el agua por un desagüe.

Lo único que me cura son unas lágrimas que queman como el ácido.