
A veces me da por sentirme como el señor al revés.
La gente o la sociedad en general me hacen sentir como si fuera al contrario de todos en pensamiento, no seguir un rebaño religioso, una ideología política ni creer en ninguna bandera, creer que la gente debería pensar por si sola y pararse a pensar de vez en cuando para encontrar ciertas respuestas a unas preguntas que ni siquiera se hacen.
Universidades enteras llenas de cerebros que parece que estén lavados con detergente y personalidades clonadas de personajes de televisión. Una masa de gente demente en la que cada cual está más demente que el que tiene al lado.
Todos tenemos un grado de locura, quizás el mío es más elevado de lo normal, ¿o quizás es un poco inferior y por ello me siento como un bicho raro planteándome ciertas cosas que la mayoría ni siquiera valoran?
A simple vista, ¿cuantas personas y no carcasas de personas hay por la calle?¿formamos todos parte de una misma sociedad? me niego en rotundo a creer eso, jamás podrán esclavizar mis pensamientos y privarme por ello de mi única forma de libertad.
Cada vez hacen más cosas por controlarnos y amuermarnos, pues a ningún político ni a ninguna persona con cierto poder le interesa que la gente piense demasiado.
Está mal la educación en España y en prácticamente todo el planeta por eso mismo, y los que destacan más que un privilegio tendrán que soportar una tortura mental día a día.
Está mal que lo piense alguien que no tiene estudios y a ojos de la sociedad sea un don nadie, pero, si no lo piensan los que deberían ¿quien lo va a pensar?
Demasiadas personas vacías tanto mentalmente como emocionalmente, más que evolución es retroceso en la escala evolutiva.
Demasiadas comodidades nos dan para intentar privarnos de nuestra única libertad; nuestra mente.
Demasiado se preocupan por nosotros prohibiendo drogas para cuidar de nuestra salud, pues si nos morimos antes de hora es tiempo que no estaremos pagando impuestos.
En definitiva, demasiados cerebros lavados por banderas, sistemas educativos y entretenimiento basura y demasiada hipocresía camuflada en forma de trajes y maletines.
Yo prefiero seguir siendo el señor al revés y estar en otro grado de demencia respecto al resto, bien sea por encima o por debajo.